David Lynch cree que el mundo será “mucho más espiritual y más amable” después del coronavirus

El director se mostró esperanzado en lo que vendrá una vez que acaben la cuarentena y el aislamiento social provocados por el COVID-19.

Durante estos días de cuarentena y aislamiento social es fácil perder la esperanza en lo que vendrá. Después de todo, actualmente estamos enfrentando una gigantesca crisis a nivel mundial y tanto su fecha de término como las consecuencias a largo plazo son absolutamente inciertas.

Pero hay quienes aún ven con buenos ojos lo que sucederá a futuro y el director David Lynch es una de esas personas que son particularmente optimistas al respecto.

En una nueva entrevista con Vice desde la cuarentena que está realizando en su casa en Los Ángeles, el director de Twin Peaks no solo habló de los proyectos que está realizando para mantenerse ocupado sino que también reflexionó sobre la contingencia.

“Por alguna razón, íbamos por el camino equivocado y la Madre Naturaleza simplemente dijo: ‘Ya es suficiente, tenemos que detener todo’”, dijo Lynch tras ser consultado respecto a si creía que la pandemia podía dejar una lección para la humanidad.

“Esto va a durar lo suficiente como para conducir a algún tipo de nueva forma de pensar”, añadió el director.

En ese sentido, el responsable de Mulholland Drive explicó que su juicio esa nueva forma de pensar será un cambio para mejor y hará que las personas se vuelvan más cercanas.

“Creo que será mucho más espiritual y más amable y nos acercará a todos de una manera realmente fuerte y hermosa”, planteó Lynch. “Va a ser un mundo diferente en el otro lado y va a ser un mundo mucho más inteligente. Las soluciones a estos problemas vendrán y la vida será muy buena. Las películas volverán. Todo se recuperará y probablemente de una manera mucho mejor”.

El optimismo de Lynch sin duda es admirable pero si sus esperanzas de un futuro mejor están en nuevos trabajos del director, no esperen que salga con nuevas películas o series de esta cuarentena.

Según le contó Vice, Lynch simplemente está trabajando en dos lámparas y su rutina diaria solo consiste en tomar un café antes de ir a trabajar en ellas.