“Mi novio es un muñeco” de Marco Purroy estara en la 8va temporada de Microteatros

La pieza teatral estrenada en la ciudad de Miami bajo el nombre de Silicon boy, llega a la salas de Urban Cuplé en esta octava temporada de Microteatro Venezuela

Escrita por Marco Purroy, la pieza centra su atención en dos hermanos: Martha y Alfredo. Ella (interpretada por Liliana Melendez y Silvana Continanza), una mujer profesional, casada, madre de framilia y sumamente centrada -o al menos en apariencia-. Él (Irving Gutiérrez), un hombre con un vasto prontuario de desajustes emocionales, con  problemas de alcoholismo y drogas, comportamiento errático, y que lo ha “intentado todo para encontrar el afecto que nunca halló en sus padres”.

Sólo que la vida de él ha cambiado radicalmente (para mejor) en los últimos tres meses por causa de su “nueva pareja”: un muñeco de plástico que planea presentar a su hermana a la hora de la cena. Y es allí, precisamente, cuando comienzan los enredos… y también las reflexiones.

 “Es más bien una comedia reflexiva“, aseguran Liliana Meléndez y Silvana Continanza, para quienes la micropieza pone varios temas sobre la mesa.

 

“Una soledad que está dada por la insatisfacción eterna del ser humano frente al otro. Hemos llegado a tal nivel de decepción por el rompimiento de la promesa de fidelidad y lealtad, que hemos terminado refugiados en lugares donde sí tenemos garantía de que no nos vamos a decepcionar “, sentencia Gutiérrez, quien también dirige la obra.

Por eso todo gira, advierte Irving Gutiérrez, en torno al muñeco de plástico. Sin importar que permanezca estático. O que no diga palabra. Y ni pestañee.  “Por eso tuvimos que buscar a dos actores  (Pedro Cambas y Jorge González) que entendieran que se trata de  una carga actoral sumamente compleja, pues tienen que transmitir emocion sin siquiera moverse”, insiste el actor y ahora director, quien apuesta todo a la posibilidad de que el público abandone la sala deseando adoptar a su propio hombrecito de silicona.

Una posibilidad ni tan descabellada, jura Gutiérrez, quien en el proceso de investigación descubrió que hay el mercado muñecos con cabello y barba natural, distintos colores de  piel, chip de captura de movimientos -son capaces incluso de seguir  a su dueño con la mirada- y capacidad de sostener erecciones. Y los usuarios, que pagan entre 5.000 y 8.000 dólares por uno de los individuos de plástico, se cuentan por millones en el mundo entero.

 

Fuente: El Universal