Réquiem Freud: filosofía hecha de un buen Rock

¡Habemus banda!

Nace una nueva opción para echar a un lado el día a día y dejarse llevar por los recovecos mágicos que la música tiene para la Humanidad, sobre todo si viene impregnada de talento y buen vibra

Entre un mundo nada filosófico sino más bien efímero e irreflexivo, surge en pleno centro capitalino una energía muy interesante, cargada de letras extrañas y una melodía realmente original, más allá de sus influencias.

Son cuatro chicos abstractos y músicos, tan curiosos como el nombre que los identifica como agrupación artística… Requiem Freud. La batería, que retumba hasta el inconsciente, está a cargo de James; el bajo en manos de José Francisco “El Güero”, la guitarra vibra en las manos de Valdemar y la voz líder, encargada de imprimirle esencia y poderío a la banda, sale de la privilegiada garganta del señor Newman.

Así, comparto el inicio de una historia que apenas empieza a escribirse en  una partitura donde el Rock, es protagonista…

La banda

 

Todo en el trayecto de esta agrupación es realmente insólito, pues el origen de la banda se le atribuye a un domingo de elecciones en el año xxx, cuando 4 chicos se reúnen para darle forma a una canción escrita por el vocalista y guitarrista, titulada “But you are not”.

“Burlando la ley seca, las ordenanzas y todas esas prohibiciones de los días electorales, nació esta banda que para entonces no tenía  nombre”, nos comenta uno de los músicos.

De allí en adelante, fue en los momentos de lucidez dónde la musa hizo de las suyas para completar un repertorio de no menos de 10 canciones, con letra y música totalmente inéditas.

Entre sueños y expectativas, un elemento más importante aún les hace partícipes de un mismo interés: compromiso. Si duda un atributo esencial para poder alcanzar cualquier meta propuesta.

Ensayos y más ensayos son los que van dándole forma al cancionero que empiezan a levantar estos nóveles artistas , mientras que  se van abriendo paso por la movida local para darse a conocer y llevar sus iniciativas al exigente público al que se dirigen.

Sobre sus influencias, el “Güero” nos comenta: “Tenemos una variedad interesante de artistas con los que nos sentimos identificados, que van desde Jhon Lennon y The Beatles, pasando por Oasis, The muse, Coldplay… Otros íconos del rock latinoamericano como Fito Páez y Gustavo Cerati, son importantes en nuestra formación musical,  sin dejar por fuera a nuestra leyenda particular, Cayayo Troconis”.

Identidad

Resulta un tanto complicado comprender, en primera instancia, que Réquiem Freud es una banda de Rock, sobre todo por ese apellido tan particular y con tanto significado. Sin embargo, si analizas sus letras y detallas a cada uno de sus integrantes, el nombre termina siendo tan familiar que al pronunciarlo hasta te sientes identificad@.

Preguntamos al guitarrista sobre el por qué en la elección de esa designación, y aquí la explicación…

“Evidentemente hay una gran influencia de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis y filósofo de la mente humana, aquel que descubrió que todos nuestros miedos tienen un origen inconsciente y que la razón de ser de nuestro comportamiento está oculta en algún recóndito lugar de nuestra psiquis. Los Requiems, son esas antiguas plegarias póstumas disfrazadas de música, que para Requiem Freud se convierten en música. De esa sinergia se formó el nombre, sobre todo en homenaje a ese personaje que nos abrió la mente y nos ha hecho comprender, en gran medida, cómo se comportan nuestros semejantes”.

Sobre la musa

Cantos que hablan del amor y sobre  innumerables experiencias en la vida de éstos músicos, van acompañados de ritmos y melodías realmente originales. Un rock muy amable y muy bien expresado, hacen de la banda una opción indiscutible si de querer escuchar buena música se trata.

Las letras son el segundo paso en el esquema de Réquiem Freud, pues para ellos es necesaria primero la música, que será la que inspiré para darle forma a los pensamientos y sentimientos que los mueven.

Newman, la voz líder, nos comenta al respecto: “las canciones salen filosofando sobre una idea cualquiera,  con una guitarra de fondo. El ritmo es siempre la base para el inicio de una idea… un ritmo te dice cómo hablar y sobre qué hacerlo”.

Toda agrupación persigue un fin específico con sus canciones, y en el caso de esta joven banda, el objetivo es “despertar la imaginación de quien las escuche”, apunta James, el baterista. “Cuando escribimos, no pensamos sólo en contar historias reales o irreales, sino también en abrir la mente y lograr que la visión que tenemos sobre las cosas, quede plasmada en un papel con música”, resalta Valdemar, haciendo sonar su guitarra.

Réquiem al ruedo

No es por ser una banda nueva en la movida, el hecho que no tengan demasiada presencia en la vida nocturna caraqueña, sino más bien porque su enfoque está en la producción de un DEMO sobre el que ya llevan tiempo trabajando.

Sin embargo, locales como Sake Bar y Moulin Rouge, ya les han abierto sus puertas. En las presentaciones que realizaron sobre esos escenarios, los resultados fueron más que satisfactorios, pues no sólo su música se hizo sentir, sino también esa filosofía de vida que los identifica, que además fue muy bien recibida por los que pudieron disfrutar de un Réquiem con las pilas bien cargadas.

El consejo

Réquiem Freud, como novel agrupación en la escena musical nacional, quiso compartir con aquellos que aún están pensándolo, un breve consejo para arrancar en esta competida carrera que es hacer música

“Ser uno mismo es la mejor receta para que todo salga bien… Es ser original, no tener pensamientos inundados de paradigmas, tener ideas futuristas y progresistas. Soñar con lo que se quiere y pelear por ello. Está prohibido desanimarse, pues eso no es más que no querer aceptar que los errores y las complicaciones son parte de la vida misma y el mundo”.