The Prodigy. Invaders Must Die.Cooking Vynil. 2009

 

Liam Howllet, cerebro y compositor de los temas de Prodigy ya no da para más. Atrás quedaron aquéllos días de gloria, cuando obtuvo el reconocimiento tanto del público como de la crítica, con sus tres primeros discos. Todos, incluyendo su irregular debut, Experience (1992) fueron esenciales en el desarrollo de la música electrónica de los años 90. Sus sonidos percusivos acelerados (derivados del hip-hop) fueron decisivos en el nacimiento del jungle, y la mezcla de esos sonidos con el rock (especialmente el punk), dieron lugar al Big Beat.

En el año 2009 ya Prodigy no tienen nada que aportar. Si bien, su penúltimo álbum, AONO (2004) fue destruido por la crítica, éste al menos no imitó la fórmula que les hizo exitosos anteriormente, y experimentó al distorsionar el clásico sonido retro, como si Afrika Baambata hubiese decidido envenenar su música y hacerla menos ingenua. El último trabajo, en cambio, parece tener la intención de recurrir a esos sonidos que hace 15 años resultaban innovadores para recuperar viejos fans, los cuales seguramente quieren algo diferente. Si no nos aburrimos, es porque Howllet sigue componiendo con gancho, y no podemos evitar emocionarnos con canciones como la que le dan título al disco.

Invaders Must Die, lo último de Howllet y sus secuaces, no tiene la genialidad de discos como Music for the jilted Generation (1995), y además carece de himnos rabiosos como Breathe o Firestarter (Fat of the land, 1997). No por ello es un disco malo, aunque tampoco brillante. Se trata de un álbum entretenido, con fuerza, en donde la mezcla de beats acelerados con guitarras rockeras siguen generando ese estado intermedio entre querer bailar en una discoteca o hacer pogo en un concierto.

Un álbum más dentro de la discografía de The Prodigy, que sin estar entre los mejores de su discografía, sigue siendo mejor que el 90% de la música electrónica hecha hoy día. Escuchémoslo, peguemos brincos, pongamonos a tararear sus pegajosas melodías y finjamos tocar sus riff de guitarra sampleados. No esperemos sin embargo escuchar un trabajo innovador.