Ley de Murphy y la película que me dejó C.R.A.Z.Y

Ficha técnica

Director: Jean-Marc Vallée

Guionistas: Jean-Marc Vallée, François Boulay

Productor: Pierre Even

Director de fotografía: Pierre Mignot

Canadá – 2005 – 125minutos – Color – 1:1´85 – 35mm

Jueves por la mañana. Retraso en el metro. Sobredosis de vehículos y de gente en las calles de Caracas. Todo parecía indicar que Murphy no me iba a dejar ver la película. Algunos minutos después llegué finalmente a la función de C.R.A.Z.Y., una película canadiense cuyo guión tardó 5 años en ser terminado entre revisiones y arreglos de la versión libre que hace el director Jean-Marc Vallée de la vida del co-guionista François Boulay , de 2005 y la cual ganó un viaje de premios internacionales, incluyendo 11 de 13 nominaciones al Genie (el Oscar canadiense), también ha ganado festivales de cine canadiense, nominaciones al Globo de Oro, un record de venta de taquilla en Québec y crítica unánime. Pero ¿Qué es C.R.A.Z.Y.? Es un filme rodado en francés que narra la vida de Christian, Raymond, Antoine, Zachary e Yvan; hermanos de una familia “normal”: una madre cariñosa y un padre orgulloso. ¿Interesante? ¿No? ¿Y si te digo que es ambientada en los ’70, que involucra drogas, alcohol y homosexualidad? ¿Si? Perfecto, continúo. Zach se convierte rápidamente en el favorito de su padre, desde su nacimiento el 25 de diciembre de 1960 hasta su adolescencia, en la cual se distancian y juega un papel importante la homosexualidad reprimida del chico. Su relación con su hermano Raymond no es la mejor, tiene algunos experimentos con drogas, peleas con sus padres y malentendidos en general; todo esto bajo el magistral soundtrack a cargo de Pink Floyd, Rolling Stones, David Bowie y la señora Patsy Cline. Este amor de padre-hijo y viceversa lleva a Zach a vivir con la presión de no ser aceptado, negar su naturaleza y convivir con la homofobia de su entorno. El director hace muy buen uso de los aspectos setentosos de la película, tanto en maquillaje como en vestuario y escenografía. Fotografía impecable, diálogos creíbles y que juegan con la conciencia. Sobre las actuaciones debo admitir: Hollywood pierde el tiempo buscando caras bonitas para todas sus películas, se olvidan de la realidad de las personas, C.R.A.Z.Y. reúne talento canadiense de vieja y nueva escuela, te convencen de todo lo que dicen; notas el sufrimiento, la desesperación, el trauma, la confusión. Definitivamente una maravilla que llegó tarde a nuestro país, una película no apta para personas conservadoras. Aunque pensándolo bien, deberían verla para que se den cuenta de todas las cosas que pasan en el mundo en el cual viven. ¿Qué termina de pasar con los hermanos? Psicodelia, años después Zach deja de ser el consentido, se vuelve rebelde tratando de escapar de su vida, sigue teniendo problemas con Raymond, más drogas, más peleas, una lucha interna que desemboca en la búsqueda de su verdadera personalidad que obviamente aleja a su padre de él. Una tragedia (esperada) vuelve a unirlos y es ahí cuando se dan cuenta de que la familia se trata de querer y aceptar cómo es cada quien. Es una película que muchos podrían llamar “de autor” pero Vallée pensó siempre en nosotros los espectadores cuando la película abarca casi 40 años de la familia Beaulieu y aún así mantiene el interés de la audiencia en sus alegrías y tristezas en un largometraje donde los sueños de Zachary son una manera fantástica y muy lado B de vivir una ambigüedad persistente. Quienes pertenecen a las generaciones ’60 y ’70 se pondrán nostálgicos recordando los tiempos en los que todo parecía estar permitido, sin convertirla en una película “de época”, sin aburrir con detalles nulos a la vista. ¡Qué buena película! Hizo que se me olvidara el mal rato del Metro (La gran solución para Caracas) y me hizo salir con ganas de luchar por un mundo donde se acepte a la gente como es. Ojala se abra un debate o al menos los padres aprendan a comprender lo que le puede estar pasando a sus hijos. Que fastidio, sueno como doña. Para recuperar mi tono de adolescente diré “C.R.A.Z.Y. está bien de pinga”. Por cierto, en vez de estar leyendo aquí deberías ir saliendo para el cine para que veas que significa C.R.A.Z.Y.

De nada.