La escritora y premio Nobel Svetlana Alexiévich fundará una editorial sólo para mujeres

Las obras que aparecen en el mercado “son sólo de hombres y se publican muy pocas de mujeres”, justifica la bielorrusa

La premio Nobel de literatura bielorrusa Svetlana Alexiévich se propone crear su propia editorial para publicar libros escritos exclusivamente por mujeres. Según la revista mensual «Nasha Niva», la idea de abrir un sello de estas características tan singulares le surgió a Alexiévich hace medio año y su intención es hacerla realidad en los próximos meses.

La escritora bielorrusa explicó su decisión asegurando que las obras que aparecen en el mercado «son por todas partes sólo de hombres y se publican muy pocas de mujeres». A su juicio, su iniciativa «estimulará y dará confianza a las autoras, hará que su deseo de escribir aumente». La nueva editorial se propone publicar en primer lugar lo último de las bielorrusas Eva Vezhnavets y Tatiana Skarínkina.

Alexiévich fue galardonada en 2015 con el Nobel de Literatura «por su creatividad polifónica, un monumento al sufrimiento y al coraje en nuestro tiempo». Sus obras hablan de las mujeres que padecieron en la Unión Soviética los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la Gran Guerra Patria, como se la llama en Rusia («La Guerra no tiene rostro de mujer»); de los niños durante esa misma contienda («Últimos testigos»); de los héroes que lucharon, enfermaron y murieron intentando sofocar la mayor catástrofe de la industria nuclear civil de la historia («Voces de Chernóbil»); de los soldados soviéticos enviados a la guerra de Afganistán y del sufrimiento de sus familias («Los muchachos de zinc») y de las penalidades padecidas por la población de las antiguas repúblicas soviéticas tras la desintegración de la URSS en 1991 («Tiempo de segunda mano»).

Estos libros han sido traducidos a 52 idiomas y publicados en 55 países diferentes del mundo. El año pasado, Alexiévich declaró que «en la nueva realidad de hoy día, en la que las personas deben ser más racionales y respetuosas entre sí, el feminismo es necesario».

La escritora bielorrusa es también muy crítica con el presidente ruso, Vladímir Putin, y con el de su país, Alexánder Lukashenko, pero admite, en referencia a lo que fue la Unión Soviética, la «utopía roja», como a ella le gusta llamarla, «alguien que ha vivido cuarenta años en un campo de prisioneros no sabe vivir de otra forma y busca siempre algo parecido a ese campo». De ahí, según ella, que las expectativas que despertaron dirigentes como Mijaíl Gorbachov y Borís Yeltsin, en el plano de aspirar a instalar un régimen de libertades, no se cumplieran. «La gente ha terminado votando a Putin y Lukashenko», se lamenta.

Fuente: ABC