Utilizando el Ávila, el hotel Humbolt y las mezclas de los paisajes urbano y rural como centro de su obra, el artista plástico Mario Perez Rodriguez, inauguró este fin de semana su muestra individual en la sala cinco del museo Alejandro Otero de Caracas.


En la muestra se aprecian diferentes disciplinas, como la pintura al óleo sobre tela, el manejo del metal, incluso el trabajo sobre cartón y otras técnicas.

En la actualidad el arte ha servido como muestra de construcción de nuestra identidad como nación y lo es hoy cuando los códigos empleados para pensar el país está atravesando por un amplio proceso de cambio, no es extraño que los jóvenes creadores como Mario retomen temas académicos y los planteen con nuevos acercamientos a lo real, utilizando técnicas y materiales convencionales junto a otros menos ortodoxos hasta refutar las normas que dictan los convencionalismos

Mario utiliza técnicas y materiales poco convencionales para crear sus obras. Se adueña del paisaje urbano y lo vuelve un juego en el que el espectador difícilmente queda indiferente.

“Es un tema bastante convencional, pero lo hice distinto, utilizando camuflajes azules para representar la neblina, nubes y vegetación de noche, camuflajes verdes para representar la vegetación, camuflajes blancos para representar cielos y luego los intervine”. Nos comenta el artista cuando se le interrogó sobre el significado personal del Hotel Humbolt el Ávila y la Ciudad de Caracas. “El Humboldt representa para la historia de Venezuela una época de prosperidad, mano de obra calificada, un reto arquitectónico y de ingeniería, pero para las esculturas utilicé materiales de unos trabajos de Hidrocapital (La compañía que presta el servicio de agua en Caracas), estaban en la calle unos tubos de concreto rotos con capas de cemento cubriéndolos, entonces los llevé a mi casa, los limpié, los pinté con óxidos y óleo para hacer que se parecieran al Hotel Humboldt, mientras el hotel fue una construcción que involucró a muchas personas, fue supervisado por el dictador de entonces Marcos Pérez Jiménez y contaba con un gran presupuesto, mis esculturas del Humboldt son todo lo contrario: Las hice solo, con material de una obra no supervisada, mientras el hotel se encuentra en la parte más alta del Cerro El Ávila, mis esculturas sobre ese tema fueron extraídas del subsuelo” Declaró.


“El Hotel Humboldt, el Ávila y la ciudad de Caracas, son unos temas entre los que traté para la muestra, pero también incluí paisajes imaginarios utilizando camuflaje, objetos que representan flores y animales, hay distintas series en la muestra”.
Es prácticamente imposible no pensar al momento de ver una pintura de El Ávila, no pensar en Manuel Cabré. Interrogamos al artista sobre si sentía que podía haber algún tipo de asociación con el pintor. “Quizás esas obras mías recuerden a Cabré pero porque tienen algunos temas en común con un tratamiento muy distinto, por ejemplo, cuando Cabré pintó la mayor parte de sus obras, el Hotel Humboldt no existía aún, y son cuadros de lo que se conocía como la “Caracas de los techos rojos”, en cambio los míos hacen más énfasis en el Hotel Humboldt y en una ciudad que Cabré no conoció” manifestó Pérez. ”Me gusta la obra de Cabré pero en realidad suelo ver más obras de artistas como Hiroshige, Hokusai, David Hockney, Félix Perdomo quien fue mi maestro y amigo, Meyer Vaisman, Warhol, Mario Merz y Kishio Suga a quien conocí en 1999”.


El artista ha manifestado sentirse a gusto no solamente por el resultado de la muestra, sino también por el proceso, “También me siento muy agradecido con el personal del museo por su dedicación” manifestó.